La EFSA evalúa el riesgo para la salud de la presencia de cromo en los alimentos y el agua de consumo

D. Ayensa. La EFSA establece la IDA del cromo (III) y cromo (VI) y concluye que no hay riesgo para mayoría de la población con los niveles de exposición actuales.

El cromo es un elemento traza que el cuerpo humano necesita para determinadas funciones. Sin embargo un exceso puede ser perjudicial.

El cromo es un metal ampliamente distribuido en el medio ambiente que ocurre en rocas, suelo y el polvo volcánico y gases. Puede existir en una variedad de estados de oxidación, siendo los estados trivalente y hexavalente los estados más estables y predominantes. Mientras que el Cr (III) es un producto natural presente en una variedad de alimentos, especialmente en los vegetales y también en los suplementos dietéticos, el Cr (VI) se produce más comúnmente en los procesos industriales y está presente en el agua potable normalmente como consecuencia de una contaminación antropogénica.

En los niveles de exposición dietética humanos la absorción de cromo es relativamente baja (< 10 % de la dosis ingerida) y depende de su estado de valencia y ligandos. La mayor parte del Cr ingerido (VI) se considera que se reduce en el estómago a Cr (III), que es poco biodisponible y presenta baja capacidad de entrar en las células. En contraste con el Cr (III), Cr (VI) es capaz de atravesar membranas celulares. Conocer la interconversión de Cr (VI) a Cr (III) es de relevancia para la evaluación de riesgos, ya que, en general, los compuestos de Cr (VI) son mucho más tóxicos que los compuestos de Cr (III).

El grupo CONTAM ha estimado una ingesta diaria admisible (IDA) de 0,3 mg / kg de peso corporal por día para el Cr (III). Bajo el supuesto de que todo el cromo en los alimentos es Cr (III), la exposición alimentaria media y del percentil 95 en todos los grupos de edad estuvieron muy por debajo de la IDA y, por tanto, no plantea problemas para la salud pública.

En el caso del Cr (VI), el Grupo CONTAM estableció dos IDA para los efectos no neoplásicos a partir de los valores más bajos del BMDL10 para la hiperplasia epitelial difusa del duodeno en ratones hembras (0,11 mg/kg de peso corporal por día) y del BMDL05 para la hematotoxicidad en ratas macho (0,2 mg/kg de peso corporal por día). Los márgenes de exposición indican que para los efectos no neoplásicos los niveles actuales de exposición a Cr (VI) a través del agua potable no son preocupantes para la salud pública.

Para efectos neoplásicos causados por la forma hexavalente, el grupo CONTAM ha seleccionado un valor bajo combinado del BMDL10 para los adenomas y carcinomas del intestino delgado de ratón (1 mg / kg de peso corporal por día). En general, los márgenes de exposición calculados indican un riesgo insignificante para la salud del Cr (VI) a través de la ingesta de agua potable (agua destinada al consumo humano y las aguas minerales naturales) en todos los grupos de edad y con un consumo medio.
Finalmente, la EFSA recomienda que se aporten datos especiados de cromo para determinar con certeza el contenido de Cr (III) y Cr (VI) en alimentos y agua potable, a fin de mejorar la evaluación del riesgo.

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